Mi Empresa Está en Problemas: ¿Y Ahora Qué? Guía Sencilla sobre la Ley de "Salvavidas" en Colombia. Ley 1116 de 2006.
- Salomon y Compañia
- 25 jun 2025
- 4 Min. de lectura

Por, Jackie Cuellar
Directora Juridica
Abogada especialista.
Conciliadora en Insolvencia.
¿Las llamadas de los proveedores no paran? ¿Las cuentas se acumulan y el banco te mira con lupa? Si eres empresario o emprendedor en Colombia, es probable que el simple pensamiento de una crisis financiera te quite el sueño. Muchos creen que tener problemas económicos es el fin del camino, una sentencia de quiebra.
Pero, ¡detente! Antes de que cunda el pánico, necesitas conocer una de las herramientas más poderosas y útiles que existen en nuestra legislación: la Ley 1116 de 2006, mejor conocida como la Ley de Insolvencia.
Olvídate de la imagen de una empresa cerrada con cadenas y un letrero de "liquidación". Piensa en esta ley más como un salvavidas o una caja de herramientas estratégicas diseñada para darte a ti y a tu negocio una segunda oportunidad.
En este artículo, te explicaremos en un español claro y sencillo qué es esta ley y cómo puede ayudarte.
La Gran Idea: No es una Sentencia de Muerte, es una Oportunidad de Reorganizarse
Lo primero que debes saber es que el objetivo principal de la Ley 1116 de 2006, no es acabar con las empresas, ¡es todo lo contrario! Su misión es proteger y ayudar a recuperar los negocios que son viables.
Es un cambio de mentalidad total frente a las antiguas leyes de quiebra, que eran más un castigo. Esta ley entiende que una empresa es un motor de empleo y riqueza, y que a veces, los buenos negocios simplemente atraviesan malos momentos.
Para lograrlo, la ley ofrece dos caminos principales, supervisados por un juez experto en el tema, que casi siempre es la Superintendencia de Sociedades.
Camino #1: El Plan de Rescate (El Proceso de Reorganización 🚑)
Este es el camino que la ley prefiere y el más utilizado. Es, en esencia, un plan para rescatar tu empresa.
¿Cuándo puedes pedir este "salvavidas"?
No tienes que esperar a estar completamente ahogado. La ley es inteligente y te permite actuar de forma preventiva. Puedes solicitarlo en dos situaciones:
Cuando ya no puedes pagar: Si llevas más de 90 días sin poder pagarle a dos o más acreedores (proveedores, bancos, etc.).
Cuando ves que no vas a poder pagar: Esta es la joya de la corona. Si tus proyecciones financieras muestran que te diriges a un "choque" y que pronto no tendrás cómo cumplir tus obligaciones, puedes pedir ayuda antes de que ocurra el desastre. Es como hacerle un chequeo médico a tu empresa antes de que la enfermedad se agrave.
¿Qué pasa cuando te admiten? ¡Aparece el "Escudo Protector"! 🛡️
Este es el beneficio más increíble y poderoso. Desde el momento en que la Superintendencia de Sociedades admite a tu empresa en el proceso de reorganización, se activa un "escudo" legal que pone todo en pausa:
¡Stop a las deudas viejas! No puedes pagar ninguna deuda causada antes del inicio del proceso. Esto te da un respiro de flujo de caja inmenso.
¡Congelados los embargos! Se levantan todos los embargos sobre tus cuentas y bienes, y nadie puede iniciar uno nuevo. Tu operación puede volver a la normalidad.
¡Nadie puede demandarte para cobrar! Los procesos ejecutivos en tu contra se suspenden.
Con este escudo, la empresa gana el oxígeno y la tranquilidad necesarios para negociar una solución de fondo sin la presión del día a día.
La Meta: Un Gran Acuerdo con Todos 🤝
Durante este tiempo, y con la ayuda de un experto llamado "promotor" (que actúa como un mediador), te sentarás a negociar con todos tus acreedores para crear un Acuerdo de Reorganización.
Este acuerdo es simplemente un nuevo plan de pagos realista y adaptado a la capacidad de tu empresa. Podrás negociar nuevos plazos, periodos de gracia e incluso descuentos sobre la deuda. Si la mayoría de tus acreedores lo aprueba, se vuelve obligatorio para todos, ¡incluso para los que no estaban de acuerdo!
Importante: ¡Tú sigues al mando de tu negocio! La ley asume que quien mejor conoce la empresa es su propio administrador.
Camino #2: El Adiós Ordenado (La Liquidación Judicial 🚶)
A veces, por más que se intente, un negocio simplemente ya no es viable. Para esos casos, la ley ofrece un final digno y organizado.
La liquidación no es un fracaso, es una forma responsable de cerrar el ciclo. Ocurre cuando el plan de rescate no funciona o cuando es evidente desde el principio que la empresa no puede salvarse.
Aquí, se nombra a un "liquidador" que, como un buen organizador, se encarga de:
Tomar todos los activos de la empresa.
Venderlos de la mejor manera posible.
Pagar las deudas hasta donde alcance el dinero, siguiendo un orden estricto de prioridades.
¿Quién cobra primero? La ley es muy clara y protege a los más vulnerables. El orden general es: primero se pagan deudas de impuestos y pensiones, luego las deudas con los trabajadores (salarios, prestaciones), después los acreedores con garantías (como un banco con una hipoteca) y, al final de la fila, el resto de proveedores y acreedores.
En Resumen: 4 Puntos Clave que Debes Recordar
Si te quedas con algo de este artículo, que sea esto:
Es un Salvavidas, no un Entierro: La Ley 1116 de 2006, está diseñada para rescatar empresas, no para liquidarlas.
Puedes Actuar Antes del Desastre: La "incapacidad de pago inminente" te permite ser proactivo.
El "Escudo Protector" es Real: Te da un respiro vital para negociar al congelar deudas y embargos.
Es un Proceso Ordenado y Justo: Ya sea para reorganizar o para liquidar, la ley establece reglas claras para proteger a todos.
Si tu negocio está pasando por un momento difícil, no ignores las señales. La Ley de Insolvencia no es un signo de debilidad, sino una herramienta estratégica para líderes valientes que buscan soluciones.
IMPORTANTE: Este artículo es una guía informativa y no constituye asesoría legal. Cada caso es único y debe ser evaluado por un abogado experto, En Salomón y COMPAÑIA contamos con abogado especialista de área, conciliadora en insolvencias. Contáctanos https://wa.me/573183306088


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